Condensado del Evaporador: una oportunidad para reutilizar el agua en la industria

En la industria agroalimentaria, láctea y de procesos químicos, la evaporación al vacío es fundamental para concentrar soluciones líquidas. Sin embargo, más allá de obtener un producto concentrado de alta calidad, el proceso genera un subproducto valioso que muchas veces se desaprovecha: el agua evaporada o condensado.
Por cada tonelada de agua eliminada del producto, el equipo genera una tonelada de agua condensada a temperatura elevada (40° – 70°). Reutilizar eficientemente este recurso no solo reduce la huella hídrica de la planta, sino que disminuye drásticamente los costos de energía y tratamiento de agua.

¿Qué es el condensado de un evaporador?

Durante la operación de un evaporador falling film o de recirculación forzada, el vapor producido al hervir el producto. Al enfriarse o ceder su calor latente, este vapor se transforma nuevamente en líquido. En los procesos industriales existen diferentes tipos de condensado. Algunos provienen del vapor utilizado para calentar el producto, mientras que otros se generan a partir del agua que se evapora del producto durante la concentración.

Esta diferencia es importante, ya que cada corriente puede tener características distintas y requiere una evaluación antes de su reutilización.

Condensado de vapor vivo

Es el vapor de caldera que calentó la calandria del primer efecto. Según Nalco Water, en los evaporadores de múltiple efecto este condensado debe volver a la caldera como agua de alimentación sin pretratamiento, porque es vapor condensado.

Condensado de vahos «agua de vaca»

Es el vapor que sale del propio producto en cada efecto y se condensa en el efecto siguiente o en el condensador final. En la industria se le llama cow water o agua de vaca, porque viene de la leche. Su contaminante típico es materia orgánica: los últimos efectos suelen tener más carga orgánica que los primeros.

¿Para qué se puede reutilizar?

Antes de reutilizarlo, es necesario verificar su calidad y determinar si requiere algún tratamiento adicional. No toda el agua recuperada es apta para cualquier aplicación, especialmente cuando se trata de procesos relacionados con alimentos.

Cuando su calidad es adecuada, el condensado puede aprovecharse en diferentes servicios de la planta, por ejemplo:

Categoría 1
Agua de calidad potable

Contacto directo o crítico: Usos donde se requiere agua potable, enfriamiento de leche cruda y contacto indirecto de alto riesgo.

Máxima exigencia microbiológica y química: Filtros de pureza, desinfección, monitoreo en línea con desvío automático si no cumple y tuberías de uso exclusivo.

Categoría 2
Usos limitados de proceso

Limpieza y vapor de grado alimentario: Preenjuague CIP, preparación de químicos de limpieza, lavado de canastillas, sellos de bombas y calderas para vapor culinario.

Control físico-químico estricto: Mismos controles de claridad y pureza que la Cat. 1, pero con pruebas microbiológicas menos frecuentes.

Categoría 3
Usos industriales generales

Servicios auxiliares sin contacto: Torres de enfriamiento y calderas para vapor industrial.

Prohibición absoluta de contacto: No requiere estándar de agua potable, pero está prohibido usarla donde pueda tocar la leche o el producto, incluso de forma accidental.

Beneficios Económicos y Ambientales

Ahorro de agua potable

Recuperación de miles de litros diarios que de otro modo irían al efluente.

Reducción en el tratamiento de efluentes

Disminución en el volumen de agua enviado a la planta de tratamiento de aguas residuales (PTAR)

Mejora del balance energético

Reducción en la factura de combustible al aprovechar la temperatura residual del agua

¿Cómo mejorar el aprovechamiento del condensado?

Una recuperación eficiente comienza con un buen diseño del sistema de evaporación y una operación adecuada del equipo. Separar las diferentes corrientes de condensado, controlar su calidad y definir correctamente su almacenamiento y destino permite identificar oportunidades de ahorro y evitar que agua aprovechable se convierta en un residuo.

Además, el seguimiento de las condiciones de operación ayuda a detectar posibles problemas que afecten la calidad del condensado, como el arrastre de producto durante la evaporación.


Es el agua que se retira de la leche o del suero al concentrarlos, condensada después de evaporarse. Incluye el condensado del vapor de caldera, que no toca el producto, y el condensado de vahos o «agua de vaca», que sale del propio producto.

Solo si cumple calidad potable. En Colombia, el numeral 3.1 del artículo 6 de la Resolución 2674 de 2013 exige agua potable en los establecimientos de alimentos.

El condensado del vapor vivo del primer efecto de un evaporador de múltiple efecto puede volver a la caldera sin pretratamiento. El condensado de vahos requiere controlar su carga orgánica y su dureza, con límites que dependen del tipo de caldera y de si el vapor toca alimentos.

Por encima de 50 mg/L en un evaporador de múltiple efecto, suele indicar arrastre de producto o que el equipo necesita limpieza. Es un síntoma del evaporador, no solo del agua.

La Resolución 1256 de 2021 establece que la recirculación dentro de la misma actividad no requiere autorización ambiental cuando es técnica y económicamente viable.

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